A pesar de todo aquí estamos, aquí estoy cumpliendo con aquello que es mi dedicación impuesta y por fortuna aceptada por gh, el viejo gruñón de quien ustedes ya me han oído hablar, no obstante él me anima, me enseña resultados y comenta notas según otras opiniones. Por ejemplo en estos días me hablaba de una pregunta que algunos medios televisivos lanzaron al aire seguramente para medir el gusto de aquellos que les siguen y así, poder direccionar la programación que emiten de forma mas efectiva, de mayor recepción, o mejor aun, de mayor sintonía; la pregunta en cuestión, si le he entendido bien, indagaba sobre el porque se prefiere un show de otro diferente, porque el primero es favorito sobre los demás y en ese orden un canal determinado de los otros. Tanto para gh como para mi este es otro de los temas que tenemos en común, nos llama la atención y por eso mismo nos quedamos discutiendo al respecto por un buen rato; siempre lo he dicho, las discusiones, si se llevan a cabo con un propósito noble, productivo, siempre serán beneficiosas, de lo contrario, infernales.
La importancia de la televisión en cualquier lugar que nos encontremos es innegable, al grado de ser el medio, aparte de preferido por la mayoría, de mayor importancia dentro del poder mediático, es el único medio elevado, dentro de la organización estatal, a nivel de organismo independiente, "poder paralelo" incluso por encima de los organismos de control, ósea que aparentemente es considerado dentro del Estado como un poder independiente aparte de los tres conocidos, diferenciados en Francia por primera vez y establecidos como tales desde hace varios siglos antes de nuestra época. La televisión nos informa, previene contra sucesos y hechos, actualiza, entretiene e incluso nos enseña; todo ello y mucho más por medio de una programación que con seguridad se programa de manera peliaguda hasta llegar al show, que según gh, nos sublima.
Fue precisamente esa la explicación que dio a la pregunta que me referí al comienzo de este ensayo y casi textualmente sobre la misma expreso. "Eso es la televisión, la necesidad de la sublimación de los sentidos de quienes cansados de la lucha cotidiana continua, las injurias, los abusos de posiciones privilegiadas, aparte de las inclemencias naturales, nos sentamos frente al televisor buscando el programa, el show que nos regocije y deleite, la fuente de esa deliciosa manifestación sin necesidad de ninguna otra causa aparte de la gracia, la belleza, que éste de por si encierra, y nos la brinda merced a la existencia, el elixir revitalizador".
© Hoo77
Noviembre de 2008
Fue precisamente esa la explicación que dio a la pregunta que me referí al comienzo de este ensayo y casi textualmente sobre la misma expreso. "Eso es la televisión, la necesidad de la sublimación de los sentidos de quienes cansados de la lucha cotidiana continua, las injurias, los abusos de posiciones privilegiadas, aparte de las inclemencias naturales, nos sentamos frente al televisor buscando el programa, el show que nos regocije y deleite, la fuente de esa deliciosa manifestación sin necesidad de ninguna otra causa aparte de la gracia, la belleza, que éste de por si encierra, y nos la brinda merced a la existencia, el elixir revitalizador".
© Hoo77
Noviembre de 2008

