DEL OZONO
La capa de ozono se comienza a desequilibrar, fenómeno extraño desde cualquier punto de vista bien sea científico o simplemente natural y diré porque, advirtiendo como lo hago siempre en temas complejos que no domino, que mis apreciaciones cuánticas sobre la materia son iguales a cero, en aumento. Y es aun mucho más extraño al realizar como el fenómeno no proviene directamente del cuerpo aislado por aquella, ni de las radiaciones ultravioleta desprendidas de aquel, lo cual sucede dentro de la piel de los seres vivos, no, en este caso el mal proviene del interior del cuerpo protegido, entre otras, del hombre en su conjunto, no de unos u otros, no, de todos sin excepción alguna merced a múltiples factores que por fortuna se han venido corrigiendo aun cuando el principal queda ósea la malevolencia intencionada en la utilización del sistema Darwiniano, en comparación a la dinámica, al recomponerle, de los elementos químicos con los cuales cuenta como componentes la capa de ozono.Capaz de lo maravilloso y lo abominable es el hombre hijo evolutivo del universo, sus propiedades camaleónicas se activan siempre, cuando así lo considera necesario; no lo percibo de esa forma, de la forma física no, no lo creo así, me refiero al cuadro natural, real y verdadero, al saber y conocer de nosotros, de cuanto nos daña o favorece, de dudas, seguridades, presentimientos, sueños e ilusiones; y él, el universo, se enfurece dirigiendo su energía con fuerza hacia nuestra protección etérea, que a cada instante, de cientos de miles de años, se debilita, permitiendo el destrozo de las barreras naturales causantes de otro temor superlativo, a los débiles e indefensos temores ocultos, pertenecientes a aquellos que por vanidad no escogida, pretenden cuanto les facilite la difícil terea de ser inequívocos.
La dicha de tenerte frente ofreciéndote la sinceridad que con tanto trabajo y esfuerzo he conservado con la humildad practica de la fe en el desarrollo personal inagotable, hace de mi sino la defensa blindada a la existencia del aurea, cuya única esperanza es la conquista del amor por medio de la verdad que enseña. Dichosa tu, sinceridad de piedra, que destroza la vida de quienes posees con ese abrazo que impide al poseído, disfrutar el goce de compañías falaces, bajo las cuales pueda encontrar el alivio del olvido.
Las tertulias, los amigos, los aciertos. El deber, que representa todo ello ¿si a cambio tú no estás? ¿Qué puede llegar a representar el cambio de mi forma? - si tan solo en ella encuentro la verdad que me sustenta, el consuelo, y a cada instante renace la ilusión sin importar que tan cerca pueda estar el final que en veces añoro presionado bajo el castigo inculcado por quienes alguna vez, quizás hoy, ame o me amaron -. Precisamente de eso vivo, de la ilusión de poseerte, ninfa fabulada, de vencer cualquier temor para buscarte, y claro esta, del disfrute glorioso que al tenerte obtengo. Tan sencillo como ser, tan complejo como el dejar de serlo en vida, así me quedare por complejo y por fortuna, considerando que la felicidad siempre encontrara la puerta requerida.
Junio del 2011
