
LA PARTIDA
de Bogotá siempre quedará inédita y rememorable por los proyectos que quedan inconclusos al partir o por aquellos que traigo conmigo cundo regreso. No puedo recordar cuantas veces me he alejado para luego regresar aun cuando sea de visita, a veces me siento allí, aun estando lejos recordando la hermosa cúpula azul que le cubre y parece se pudiese alcanzar tan solo con empinarse un poco, las montañas frondosas y tupidas de pinos y otras especies vegetales que le rodean y tantas veces recorrí abstraído por el encanto que admiraba. No tengo duda al respecto, se trata de una de las ciudades mas hermosas que conozco, de mayor personalidad, cosmopolita, llena de construcciones futuristas dignas del elogio de cualquier entendido en temas arquitectónicos e incluso artísticos o monumentales. Aparte de la opinión emitida, también pienso que tiene suerte, mucha suerte y aparte de esto ultimo, que tiene de hecho y de por sí, tesón para soportar, desde la cúspide, todo el peso que los hijos de la Republica ejercen sobre su planicie. ¿Qué si grave? Gravísimo, ya que precisamente a ello, asunto administrativo, considero se debe el desorden desbordante, casi caótico contra el cual tienen que luchar los residentes en procura de alivio a cada uno de los pesares que les pudiesen acongojar.
Escuchemos con objetividad el caso de una amiga, separada y con múltiples obligaciones que refleja la realidad de la vida cotidiana en Bogotá y que bien puede ser el caso de muchos de las personas que allí residen, y traigo a colación para, por medio de éste, soportar el postulado demostrando una vez mas la necesidad al respeto y el apoyo a la sociedad en general. Se llama Dorotea y desde hace mucho tiempo se dedica a efectuar inversiones comerciales para su propia subsistencia después de haber dejado un empleo estable y prometedor que como profesional de Comunicación Social ejercía en una empresa de tamaño medio, para aceptar el ofrecimiento e ingresar a laborar en la tercera industria perteneciente al sector de alimentos del país. Luego de escasos días, el escaneo burocráticos regular y la presión de otro aspirante al mismo puesto sobre la jefa inmediata de Dorotea, la jefe, medica olvidadiza del juramento Hipocrático, por consiguiente negada a la practica activa de la medicina, no tuvo ningún inconveniente en burlar la seriedad, cumplimiento a las normas operativas de contratación y calidad humana que se supone de esa empresa, efectuó el cambio de una persona por otra, dejo a Dorotea sin defensa, con todo y responsabilidades en la acera desde donde las hordas luchan por asirse a la salvación hacia el cumplimiento de los sueños perpetuados en cada uno, no obstante así, sin la motivación que se requiere por parte de la municipalidad que anime al emprendimiento de una empresa individual, encontrando a cada paso en esa dirección impedimentos y tramitología en el intento que tan solo cumplen individualmente los integrantes de la horda indefensa, contribuyentes indirectos y directos al gigantesco botín financiero que se invierte unas veces bien, otras no tanto según la perspectiva del mandatario en funciones. Dorotea, mujer joven, rodeando los treinta, elegante, bonita y preparada comenzó a indagar, entre quienes le acompañaban en aquel anden de las expectativas donde se encontraban reunidos con la mirada sin alegría, aunque siempre hacia el futuro, sobre las experiencias de cada cual en los trajines del día a día encontrando las siguientes confidencias y ejemplos, para no seguir por dramáticos e imposibles según el retorno al esfuerzo – sin índice de medida- y obviamente del capital también.
Jorge, el mas altivo de los encuestados narro su experiencia de la siguiente manera: mira nena, decía, - yo en realidad me considero afortunado, mi mami me cuida como es debido y como si fuera poco, adora las nenas con que salgo, en realidad no me quejo, sabes??? Solo que perdí el empleo por lo contrario de la vez anterior, ¿me crees? Es pa risas… te lo voy a contar todo, espera. Resulta que uno de esos doctores venidos a menos por la misma razón nuestra, la dio por montar un negocio, un lavadero de carros, si de autos chic, me entiendes, mejor dicho de naves toda monta utilizando para ello una vieja casa esquinera que consiguió en arrendamiento. Me contacto para que le ayudara en el inicio y la administración del negocio el cual no había podido echar a andar, se encontraba completamente enredado en los asuntos de permisos y licencias. Yo, ágil y practico como soy para manejar esas cuestiones, me le medí al ofrecimiento y a su vez logre convencerle para que arrancáramos de una y poco a poco, sobre la marcha, ir arreglado las cosas. Todo iba bien nena, te lo prometo, el dueño del negocio contento, los demás empleados contentos, por supuesto yo también me sentía a gusto y todo marchando hasta que llego una visita inesperada de la entidad que cuida del uso del agua y otros recursos naturales. Nunca me entere sobre la dependencia de la susodicha entidad, nadie me lo supo explicar, ¿me crees?. El caso llego hasta la misma alcaldía menor de la zona correspondiente y no hubo remedio, nos cerraron el negocito por no utilizar un manejo de vertimientos acorde con las normas regulares. Sobra decirlo, con el cierre del negocio se perdieron los puestos de trabajo -.
Dorotea no decía nada, continuaba perpleja mientras Jorge continuo – espera, espera un poco que viene lo mejor, resulta que gracias a las muchas amistades de mi mami comencé a trabajar pronto como asistente del administrador en un centro comercial nuevo, por cierto elegante, con un sótano que súper brilla dispuesto al estacionamiento de automotores y base de otra maquinaria necesaria en el funcionamiento del centro entre las cuales no se contaba con la famosa planta requerida para el manejo de los vertimientos. Trate de explicarle a mi jefe la carencia del sótano para intentar lavar allí autos, claro que no me escucho y a cambio acepto la oferta de lavar autos en los lugares dispuestos para el estacionamiento de los vehículos y a mi me puso de patitas en la calle. Según entiendo el lavadero funciona como si nada en el sótano del centro comercial sin demeritar para nada los daños ecológicos que causa al vecindario. No importa, yo no sufro y se que si me encuentro aquí es por pura casualidad y pronto contare con un nuevo trabajo-.
Las entrevistas continuaron y Dorotea con cada una de ellas se estremecía mas y mas encontrando un denominador común para todas, la falta de respeto de unos y otros: en la tienda, en los conmutadores, en los buses, en las oficinas y resumiendo en todos los lugares donde los hechos acontecían aunque exentos del conocimiento de la fuente del ejemplo tan deplorable. Sin embargo vino una singular. Se trato de lo narrado por Yurí, personaje que podría considerarse algo así como un hippy de hoy día, o un filosofo en bancarrota. Desgreñado de melena alborotada, pantalones y camisa con uso de varios días, tufillo y fumando sin parar, quien se manifestó de la siguiente manera.
-No mantita, no soy un desempleado, estoy aquí haciendo una de esas huelgas de hambre que llaman, mejor dicho de brazos caídos puesto que lo del hambre sino se aguanta, hay que comer cuanto se consiga de lo contrario si voy ha tener problemas de raciocinio, me entiendes la gravedad de la sitúa. Hoy por ejemplo no me he podido explicar si vi. al mismo Dios o se trataba de uno de sus querubines, de los duros sabes. Fue temprano por la mañana, tu entiendes que debo madrugar sin falta todos los días, es costumbre, es la hora en la cual los mejores sucesos acontecen y las musas cantan suavemente, el de hoy, como te venia diciendo ha sido el campeón. No me aguante mantita tenia que compartir con el hombre y me le acerque preguntándole quien era y que hacia por estos lados, por el anden de las expectativas. Cuando volteo mirándome de fijo, caí, tal como lo oyes caí postrado y solamente escuche ensimismado por un rato largo, si mantita bien largo y gratificante aunque de todo lo escuchado tan solo puedo recordar en forma la parte en la cual se refirió a mi persona dándome ánimos para continuar en la brega, en la utilización de mis recursos, en general de todo mi cuerpo, sin olvidar para nada la mente que orienta y aconseja, si puedo decirlo de esa manera, a distinguir los halcones de los chulos, ósea mantita dicho claro para que tu me entiendas, lo verdadero de lo falso y no caer en la tentación de dejarme seducir por los últimos con grandes comidas, farras y permiso a ser grosero, para que después me hagan la trastada y me peguen el mordisco. Ya se ha visto antes, se da confianza, y te patean, ni mas ni menos, te patean sin reparos, te hacen, adrede o no quedar mal, sin importarles para nada lo que pueda llegar ha suceder con quien les apoyo, les dio actividad constructiva y hasta les formo. Lo malo no esta en lo larga que pueda ser la campaña, a eso no hay que tenerle miedo, si acaso en como te rodees para ejecutarle, o en no tener una causa real por la cual luchar como podría ser el enseñar a acompañar y sonreír, aunque el alcalde no nos pare bolas; y este, por falta de pilas, no del parche curativo de cualquier falta, a un cacho de unirse al resto de los indocumentados -.
Creo que con la historia de Dorotea queda claro la forma en la cual se afecta el sentimiento inconciente de todos los integrantes de la sociedad, ante los ejemplos continuos de los dirigentes aceptados por esa misma sociedad perdida en el rugir de las aguas turbulentas. Igualmente queda claro para mi que Dorotea tiene la vena suficiente para apoyar a GH en la reestructuración del sitio por el cual se desvela. De lo contrario, en el apoyo político de sus propios ideales.
© Hoo77
Octubre del 2009