SALPI CÓN II
Con un
chupito de fruta
“Así se presentan ante mí, imágenes increíbles
que por gracia convierto en palabras espléndidas, deleitadoras, llenas de
vibrante emoción que ni injurian ni hieren, en frases que relatan hechos
inverosímiles que apasionan amorosamente dentro de una ficción artística,
envidiable, graciosa y armónica” (Sic: DICHA FUGAZ Hoo77& la vida
cotidiana. Octubre 2003)
… “En fin, no quiero pasarme ni extrapolarme,
no quiero resbalar por defender aquello que no lo necesita, más bien sueño con
un caudal de emociones dirigidas en una misma dirección, en un nuevo rumbo caudaloso
de ideas renovadoras y útiles que solucionen y satisfagan. La sociedad siempre
ha reclamado por atributos, pues es hora de preguntarse, ¿cuáles son los
ofrecidos por ésta?” (Sic: DICHA FUGAZ Hoo77& la vida cotidiana. Octubre 2003)
Sin importar cuanto yo diga, tu insistes, tan
solo son posturas inaplicables déjalas ir; no corazón pídeme cualquier otra
cosa, nunca que calle, pues esa sería la única manera de atentar en mi contra
haciendo explotar mi humanidad internamente. Se tienen que poder encontrar la
forma de volverles aplicables, recuerda Michelle, tu entusiasmo de otra época
cuando iniciábamos nuestros estudios sobre la humanidad y las inmensas
diferencias que le acongojan agravadas con las secuelas dejadas por las guerras
los desplazamientos y el hambre, para de un momento a otro cambiases a únicamente
ver la imposibilidad de zanjarles con beneficios prontos en la medida de la
aplicación en el nuevo rumbo por tomar. Nada se da de la noche a la mañana ni
con la rapidez que se puede destruir, lo cual es inconsiderable en nosotros y
se tiene que impedir a toda costa. Si observas en detalle te darás cuenta que
aquel razonamiento, con el cual ilusionados ideábamos acercamiento, se logra
con la entereza de asir la bestia por los cachos y transformarle en otro aliado
valioso. Tenemos varios ejemplos meritorios que lo confirman, tan cerca, que ni
cuenta nos damos de ello, siendo ahora mismo el momento de corregirnos e interesarnos
en lo nuestro con mucho mayor ahínco.
Existe un llamado a las
diferentes facciones de la guerra a unirse al orden institucional que obra en
concordancia directa con la igualdad de ese orden parlamentario, que en la
misma forma escuche y otorgue en busca de la gran victoria social para competir
bajo el contexto intelectual con calidad diáfana sostenible. De donde acá hoy
por hoy se puede pretender no prestar atención a la crueldad contra quienes han
sido y son afectados directos de la guerra, que afecta la cotidianidad general
junto a las vicisitudes que demanda encierra y distribuye. Lo anterior,
insisto, desde el punto de vista social siempre afectado por cualquier medida del orden político,
sobresaliendo lo económico, la tan mencionada y de difícil comprensión Política
Económica, brújula de la adición positiva al desarrollo en el nivel de vida
general.
¿Te das cuenta? Son muchísimos
los frentes sobre los cuales tenemos que diseñar, para disponer de estrategias
sencillas al tiempo de profundas. La política social es, debe serlo, el eje de
una sociedad sana emprendedora útil y la coyuntura por la cual atravesamos no
se volverá a presentar en mucho tiempo, quizás nunca, por eso considero de
vital importancia el comenzar ahora, no dentro de un mes o dos, quizás cuatro o
seis. No señora, así no se juega, pues se niega el principio de, y sin
principio no puede existir el comienzo de un final. No es cuento ni hablo por
hablar, está sociedad se ha comenzado ha corroer y el remedio a premura, hay
que ver cómo se vive hoy día en las ciudades cosmopolitas, y te puedo y dar
algunos ejemplos de muestra, aunque considero que no hay necesidad de ello,
todos lo sabemos lo palpamos y a diario lo sufrimos cuando visitamos algún
comercio, un centro de salud, según dicen hasta en las universidades elitistas
y colegios, al igual que en los conjuntos residenciales donde de cada diez, por
lo menos a ocho los carcome el bullying o matoneo y acoso, en contra de las
minorías que ante tal efecto, puedo declararles indefensas puesto que la
necesaria solidaridad sigue siendo un paliativo improbable, mientras no se
encuentre el respaldo verdadero de la ley que afirme la costumbre del respeto.
© Hoo77 & la vida cotidiana.
Donde el romanticismo también cuenta.
Noviembre del 2016

