5 nov 2014

Paro Judicial



De los paros Judiciales

Las exigencias presentadas por Asonal Judicial razonablemente justas, o no, en vísperas del fin del año fiscal, dejaran otro amargo recuerdo en los ciudadanos atormentados con la continua vulneración de sus derechos fundamentales, base, poco firme, de la misma dignidad ciudadana  y ecuanimidad de los poderes que con exclusividad corresponden al Estado de Derecho.  

Puede ser que las reclamaciones sean, además, oportunas aunque ello no implica beneficio al ciudadano, ni agilización de los asuntos judiciales que minimizaran la angustia de quienes esperan respuesta a lo demandado y que se cree aliviara, de alguna manera la dignidad paleada, situación que se pretende aclarar por medio de la jurisprudencia emanada de la ley a la cual pensamos tener el derecho correspondiente; encontrémonos donde sea que el destino forjado por los actos individuales de cada uno, nos haya colocado en la lucha por la justicia contra los actos contrarios, según la cotidianidad amenazante que necesariamente debe de combatirse en los estrados.

¿Dónde queda pues ubicada, la operatividad de la justicia a la realización del bien común?  Si después de un mes de parar actividades, con la agravante mencionada del fin del año y las vacaciones de un mes que éste contrae, lo cual implica que cualquier avance hacia la solución de un conflicto determinado sea prácticamente nula durante  la bobadita de un cuatrimestre del año, una tercera parte, y contando.  Con cargo al erario público vs calidad de vida ciudadana.   

No se puede dar por hecho que los objetivos de Asonal Judicial estén enfocados hacia el bloqueo al flujo regular en los procesos que los Jueces de la República  tienen a cargo, claro que no. Mejor aceptar que existen otros medios con los cuales el avance de los negocios judiciales progresaría, beneficiando la justicia del implicado, al unísono de los integrantes de Asonal. Los trabajadores unidos por su propia causa, en cualquier mercado de la Economía, deberían de buscar en algo la excelencia de la gestión a ellos encomendada para obtener, de a poco, mayor participación en los beneficios políticos, no solamente económicos, logrados. Creo que una de sus principales funciones debería de ser la de consentir con los ciudadanos del común, o no sindicalizados.

Para terminar me hago, les hago una petición de reflexión sobre todos aquellos que de una u otra manera requerimos con urgencia del pronunciamiento de la justicia en los asuntos que la requieren, con la urgencia propia de cada uno. Hablamos aquí de Justicia, la única razón de una convivencia en armonía y pacifica que permite el desarrollo de  la sociedad y los individuos que la componen.

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    Noviembre 2014     

2 sept 2014

Regresan las corridas





REGRESAN LAS CORRIDAS A LA SANTA MARÍA 



Corte ordena revivir las corridas de toros en la Santamaría  http://tinyurl.com/lhjndpk vía @elespectador

Las figuras, el arte en la conformación de las figuras mismas, 
el juego entre las criaturas, 
la belleza en el movimiento, 
pura, agraciada, feliz.

CRUELDAD SERÍA OTRA COSA


Hoo77 & La vida cotidiana
Septiembre 2014






11 may 2014

JACK EL PIRATA II



JACK EL PIRATA

II
Jack mantenía serias dudas sobre las intenciones verdaderas del capitán William. Todo cuanto sabía de él era su disposición enfermiza hacia la revuelta  que siempre promovió incitándole, dirigiendo por una u otra razón siempre beligerante, así mismo egoísta. No le determinaba en lugar alguno, era simplemente indescifrable, guardia de alguno de los reinos dominantes de la época en el Adriático o en el Mediterráneo, quizás para varios y no para uno solo, o quizás para los dominantes en el Caribe  ensoñador. Otras veces pensó de él que era tan solo un comerciante aprovechado de las circunstancias que una patente, como lo era la de corsario, le brindare, esgrimiendo esta cualidad ante terceros de quienes obtenía algún provecho incluyendo la información que en momentos determinados, por no decir que a toda hora, necesitaba y sabia darle un buen uso, lo malo era que el provecho de ese uso tan solo a él serviría y  no  a ninguna otra persona diferente. 

A cambio Jack era sincero, para comenzar con su propio ser, luego con Martha a quien amaba en secreto, hasta los confines de todos los océanos conocidos y por conocer; además ella representaba el sol, la luna y las estrellas, todo junto, pues sin ella la vida no tenía calor ni explicación de ninguna índole, lo mismo le daría quedar solo en la isla donde se encontraba con todo y tesoros, que ser el duro, el príncipe, el más más de lo más. Tal vez debido a esa intuición la encontró y por ningún motivo estaría dispuesto a perderle,  mucho menos a permitir el rapto, o intromisiones de otros, entre ellos o a los sueños compartidos por ambos. Sin más dilaciones era imperativo diseñar la estrategia para recuperarle de inmediato, tarea bien difícil dada las circunstancias en las cuales se hallaba, aunque algo tenía en mente madurando,  ideando la forma que le diese cuerpo a esa idea o cualquier otra. Complementar la acción con los pertrechos actuales disponibles, almacenados poco a poco en la isla  para cuando algún suceso, aunque no fuese de la gravedad del actual, los requiriere sin importar cantidad, ni dificultad en la manipulación.

Frente a las cartas náuticas con que contaba, trato de determinar la posible posición, entre varias alternativas, a donde su buque, y el del capitán William podrían encontrarse ubicados buscándole, a la vez de esperar que apareciere, puesto que no se darían por vencidos fácilmente en el asedio que le mantenían, a él personalmente como opositor de las intenciones de William y al tesoro que ocultaba, sin que nadie tuviese la menor idea de donde pudiesen estar escondidos, en cambio se daba por entendido que el tesoro pretendido por el capitán William, los amotinados e incluso otras naciones, era superior a cualquier otro del cual se tuviera conocimiento, o pudiera ser transportado por una sola nave de manera segura hasta los reinos del mar del Norte, o siquiera al estratégico puerto de Cádiz entrada al Mediterráneo cercano. Percibía con seguridad absoluta que ambos buques aún se encontrarían en alguna parte del conglomerado de islas en la zona a donde les dejo hacia pocas semanas, al Sur oeste de Nassau, zona compleja tanto para buscar un fugitivo; debido a la gran cantidad de islas allí existentes, habitadas por una población escasa con diferentes razas, costumbres y credos;  como de esconderse, debido a las mismas razones y la dificultad que presentaba la poca profundidad de las aguas que les rodeaban, cuestión que favorecía a Jack localizarlos en caso de ir a ellos.

Según parecía el destino tenía dispuesto confabularse con los planes de Jack al enviar hasta donde se encontraba a un grupo de tres de sus mejores hombres para cumplirle reiterando obediencia, demostrando aprecio y lealtad. En efecto, con las primeras luces de aquel día, despunto en el horizonte de la misma playa; a donde con Martha pasaban desnudos momentos continuos de idolatración mutua bajo la cúpula celestial oscura, iluminada, misteriosa que les cubría, deseando hubiesen sido interminables, y a donde pensaban radicarse, construir y desde allí mismo, dejar que la nueva Roma surgiese desde aquellos parajes colmados de autenticidad y belleza sin igual en el resto de la tierra; un pequeño punto que en la medida en la cual avanzaba se hacía mayor y por consiguiente reconocible para Jack, se trataba del viejo modelo de la embarcación rehecha con su dirección  personal, para transportar cargas de escaso volumen pero con peso significativo, pudiendo ser maniobrada por pocos hombres conocedores del trajín que los movimientos marítimos reclaman.    


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    Mayo  2014     

   






7 abr 2014

JACK EL PIRATA I




JACK EL PIRATA
I

En su pequeño mundo bucanero de antaño  recorría mar y tierra en busca de tesoros, riquezas para cumplirle a ese propósito desmedido anidado con fuerza en lo recóndito de su indescifrable ser a veces tierno, otras prepotente,  autoritario, que tan solo ve a los demás como parte de la manada dispuesta para la caldera de la guerra con cualquiera que no comparta las directrices del capitán obstinado en la satisfacción personal de botín y poder a cualquier precio.  En el mar era de hecho, tanto el capitán de su buque, como el almirante de la flota imaginaria que comandaba utilizándole como escudo protector de cuanta idea descabellada quisiera poner en práctica, él era el guía, el destino el norte, al este, el rumbo escogido siempre al amanecer de cada día. Nunca pretendió parar, el único puerto por alcanzar fue aquel donde la ley fuere su voluntad aniquilando la de los demás. Y lo logro, en varias ocasiones lo logro, le festejaron su arribo, le brindaron manjares inalcanzables en otros lugares, doncellas, ron,  comodidad e incluso las llaves de la bóveda que guardaba lo eterno y lo sublime (más no así el designio desconocido sobre la verdad de la existencia, ni el libro negro de las referencias falsas – paila infernal rebosante de traición).
Fue cuando con su flota, sobre las cálidas aguas del caribe, diviso la playa olvidada que sin entender fuere su hogar permanente durante largos años, aun cuando cortos en la historia propia de aquellas playas hermosas de aguas coloridas. No tuvo que pensarlo por mucho tiempo, de inmediato enfilo sin esfuerzo, la corriente marina ya lo había hecho por él, la proa de la embarcación hacia la orilla que anhelaba manteniéndole con vida; la recepción no fue multitudinaria ni mucho menos, tan solo el vaivén de las hojas en las palmeras  que al ritmo parsimonioso de la brisa y el lejano canto de las aves le saludaran. De un brinco toco tierra dando mil volteretas de alegría, se revolcó encima de ésta, extendía sus brazos, daba gracias y hasta le saboreo sin darse cuenta aun que se encontraba completamente solo, sin flota, sin tropa ni navíos, tan solo como cada uno de los granos del manto de la arena donde se apeaba convertido en el refugio recuperador de la logística y la fuerza necesaria para encontrar de nuevo el rumbo y la tripulación que le acompañase en pos de lo buscado.
Las semanas transcurrían sin detenerse, tan de prisa que no permitían al milagro aparecer con cuanto elemento hiciere falta para la conquista que Jack pretendía. Ya no contaba ni con buque ni con la tripulación fiel, todos ellos, aparte de llevarse el buque, ahora juraban fidelidad a un nuevo comandante, el capitán William quien tampoco nunca acepto ser un hombre común, aceptando asociarse con la tripulación del abandonado Jack cuando se negó informar sobre el paraje en el cual escondía el tesoro sin repartir, que pertenecía a ellos que le guerrearon. Aun así Jack no se quejaba de la conspiración neutralizada con valentía, incluso sin manifestarlo le aprobó, contaba con la suficiente voluntad para hacerles regresar, que junto con el apetito enorme y albedrio, le aferrarían en el lugar que ambiciono por décadas. La defensa ahora, era su único deseo.  
Jack aparte de su estilo mesurado era osado como ninguno, al igual que conocedor de la piratería en cuanto al sino de disensión que les embargaba al menor atisbo de un manipulamiento fraudulento  por parte del superior a quien servían con obediencia esmerada, tomaba con gran facilidad las corrientes marinas, las conocía como si se tratase de los caminos estrechos cercanos a su pueblo natal lejano, valiéndose de estas ganaba velocidad facilitando su orientación para llegar a una determinada posición marítima. Aquel día ante su propia mesa de trabajo; cuando el primer oficial le notifico del descontento de la tripulación por no haber recibido aún la parte proporcional del tesoro que por común acuerdo les correspondía y por el gravísimo hecho de tener una mujer abordo, cuestión prohibida rotundamente por el código pirata que él mismo aprobó, bajo su estricta protección; así se percató de lo complejo de la situación puesto que ellos nunca entenderían que la propiedad del código le pertenecía exclusivamente como gestor para un beneficio común, administrado por él para cusas mejores y no para mantener borrachos, jugadores irresponsables. De inmediato intuyo la cercanía del capitán William, contrincante detestado per se, y le responsabilizo de cualquier maniobra que se propusieran, determinado decidió su posible defensa ante el peligro eminente bajo el cual se hallaba.
Jack abandono el barco en una de esas noches oscuras de calma total, que cuando el marinero vigía, merced algunos relámpagos lejanos diviso las velas de otro navío, dio la alarma del acercamiento con un grito tan pronunciado que él mismo alcanzo escuchar en la distancia que ahora le separaba de su barco perdido al seguir la estrategia que se impuso. Sin embargo algo le perturbaba, ya había pasado el tiempo suficiente,  algo le fallaba, algo que no se encontraba en el lugar que le correspondía, ósea donde Jack le dispuso y ese algo no era otra cosa que su compañera incondicional en cualquier momento, Martha, su heroína, balanza justa en cualquier andar que requiriera de medida exacta, dulce calor para las noches frías, ojos iluminadores de lo oscuro, objetividad ante las dudas. Ella no fallaría, menos ahora que el oro, el poder y las alhajas le esperaban. El plan era perfecto corroborado con la discreción absoluta en el cual Jack supo mantenerlo.

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    Abril 2014  







26 feb 2014

1T 2014

1T 2014

Iniciado el año con la confusión natural para los ciudadanos humildes, que cargan sobre sus hombros el peso de una subsistencia oscura por lo incierto y bochornoso de las actuaciones superiores, que en vez de hacer con estas, las actuaciones de la gestión pública, mejorar los niveles de una convivencia plural objetiva y amable, sucede lo contrario.

Al observar a los demás, bien sea en la calle o en cualquier otro sitio, caigo en cuenta de situaciones diferentes en lo concerniente a los individuos, en términos generales, ante la sociedad con la cual se correlacionan, lo cual me da he entender la importancia de esa correlación en defecto a ellos y ellas mismas y la injerencia que la vida nacional tiene en cada uno de los naturales e incluso de los residentes del país, quienes no logran poner una pizca de solución al gigantesco drama de las diferencias sociales, puesto que el conformismo no es la respuesta a posición tan absurda, habilitada a través de los años por la misma decadencia de un  sistema  que además de incompleto, parece permeado por el rigor de la época.            

Con las manifestaciones urbanas plasmadas por los diferentes componentes que a diario ocurren y demuestran la cruda realidad en la  lucha por la supervivencia dentro del orden Jurídico establecido; observamos que ningún asunto cambia, con la excepción poco ponderada de alcanzar la paz en corto tiempo y aun cuando sea demasiado pedir, en comenzar a reflejar ese deseo aquí mismo entre los citadinos, y sin temor a la redundancia, con quienes están comprometidos, bajo una ideología determinada, con los gestores de los contratos generadores del empleo,  la dinámica del desarrollo requerido y compartido  honestamente; las diferencias no pueden ni deben permanecer estremeciendo a la mayoría desmotivada, esa costumbre debe zanjarse, permitiendo el cambio al bienestar que se promete.

Sucede lo mismo cuando al contratar una obra ésta sobre pasa por alguna o algunas razones, los costos presupuestados inicialmente base de la negociación, van en aumento progresivo e incontrolable. Los recursos destinados por el contratista para la ejecución, su capital de trabajo, parte proporcional importante de su patrimonio social, irá en detrimento, igualmente proporcional, al déficit  presentado por los mayores costos ocurridos en la ejecución de la obra. Cuestión grave que en caso de no corregirse a tiempo sería fatal.

Análogamente y aunque parezca entre nosotros necedad, políticamente hablando no sucede lo mismo. El patrimonio político, el cual merece todo un análisis imposible de describir con tan solo un puñado de palabras ya que su origen, dentro del estado de derecho, tiene diferentes connotaciones  todas validas al lograr ese reconocimiento que, de acuerdo a los resultados de la propuesta, busca y merece. El desgaste se da cabe decir de forma teórica, por dos razones principales entre muchas otras. El incumplimiento al poder popular que se defrauda y el abuso de ese mismo poder, cuestión que cobra la ley por medio de la justicia encargada de ello. Es en el último caso la causa exagerada del abuso y la desidia de algunos que compromete la filosofía de los partidos al hacer que la desilusión del elector vaya creciendo al percatarse del incumplimiento de los líderes a quienes él reconoció en primera instancia, para luego verse obligado a negar cualquier apoyo sobre los mismos postulados en medio de la lucha propia que librará para no perder la ilusión, ni la ecuanimidad esperanzadora del mañana.         
      
Nuestro propósito no es el tratar de convencer, aunque si lo es el de opinar desde este medio encantador por lo virtual cuanto la coyuntura del momento manifiesta, coyuntura causante de mucho mayor daño al sistema político, al pueblo propiamente dicho y simétricamente al erario público, de lo aquí dicho.  El sistema sufre al ser manipulado por una minoría cumplidora con la premisa (no con el mandato como se puede intuir) mayor, en la lucha para lograr el poder social que el mismo sistema requiere aun cuando su propio desarrollo del momento lo impida, puesto que de ahí, de la falacia creada, la cual trato de exponer, es de donde se crea, la antítesis,  ósea el mayor problema. Los desmanes, trucos politiqueros y la injusticia. El voto cierto y significativo del pueblo es la razón de la entelequia, y que el pueblo ejerza ese derecho con un rumbo, el merecido en igualdad, orientación y fundamento, es la razón de los partidos políticos.     


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Febrero  2014