28 jun 2006

ROSITA MORENO


Esta, es la historia que nunca termine de escribir, es la historia que no tiene fin, la tuya Rosita, Rosita Moreno; personalización del semblante fresco, puro y alegre de cada mañana; inspiración de muchos de mis escritos y de mis más hermosos sentimientos; ejemplo de ideales, respeto y cordialidad; meta de inquietudes mundanas recuerdo de inolvidables momentos.

Lo enmarcado por lo anterior no pudo ser, mi vergüenza no tuvo escondedero como tampoco mi insensatez. Pero como iba a ser sensato anta tus apariciones repentinas? ? Cómo podía controlar aquel cumulo de emociones que tu me despertabas? ? Cómo podía sufrir tu desdén premeditado? ? No podía, no podía hacerlo. Tu figura esbelta bronceada y coquetona me enajenaba por completo, me maleaba, convirtiéndome en una bestia impetuosa que solamente quería correr a donde te alcanzara, a donde te pudiese observar, a donde mi corazón por fin frenara su interminable contraer torrentoso.

No fue tu culpa el provocarme, no fue ni culpa el conocerte, aunque si el haberme enamorado de ti desde le mismo momento en que apareciste en mi vida, señalándome, diciendo_ Quien es usted? ? Tarde en responder pero al final lo hice_ Soy tu enamorado, Rosita, soy quien quiso inmortalizar una bella historia de amor; tan bella, tan grande y tan humana que el mismo Dios impidió se terminara.

Ahora, cuando busco un personaje, recuerdo a Rosita y me digo_ Ojo amigo, los personajes tan sólo son transitorios, como tu, como lo fue Rosita; por lo tanto, dirige tus sentimientos, dale únicamente aquello que cada historia les requiere. Entonces, resulta que las historias cambian, pierden calidez, pierden al verdadero personaje convirtiéndose en otras historias, en otros personajes; por eso a cada personaje lo dejo ser, tal como él o ella quiera ser. Por ello con cada uno de ellos me apasiono hasta la alucinación, a cada uno de ellos le conozco y le aprecio; no obstante contra aquello que despertaste en mi, Rosita, ningún otro, creo, podrá hacerlo jamas. Te enteras? ? Y es precisamente por ello, que hoy, recuerdo aquella bella historia que entonces comencé; mejor así que permanesca como otra historia sin fin, como la historia de un eterno enamorado, de aquella figura, que un día apareció.





FDO. Hoo77
Madrid - Nov. 94.