EL ARTE
DE HACER
POLITICA
Yo no soy político, ni pretendo serlo, aun cuando considero que es éste uno de los temas preferidos por muchos, incluyéndome. La Política como Ciencia la veo necesaria y fructífera, la equiparo con el Civismo, la cultura y el derecho a todo tipo de defensa, incluso de permanencia. Es para mí como entiendo la Justicia y la razón en la aplicación de la misma tanto para los hombres, como para el mismo Estado Soberano, puesto que éste necesita de defensa y respaldo Jurídico, lo mismo que aquellos, para conservarse libre e independiente obrando en derecho y manteniendo las fuerzas que le componen de igual forma; de donde creo que si la actuación de tal o cual grupo político, llámese como se llame, revolucionario o no; viene en contra de la ley penal, civil, lo mismo que cualquiera otra sometida a la macro-ley que cobija y ordena a todos dentro del mismo Estado; esta obrando en contra de los mismos pilares fundamentales que soportan el peso de territorio y nación, los cuales en la medida que se quebrantan, por los actos punitivos a los cuales me refiero, se debilitan cada vez más hasta llegar a hacer que los elementos mencionados, territorio y nación, ósea nuestra Patria, nuestro Estado Soberano se derrumbe con ellos, desapareciendo bajo la catastrófica visión, dejando ha los hijos sobrevivientes sin amparo y por consiguiente convirtiéndoles en una nación apatria, errante e indefensa, por el único medio conocido y aceptado universalmente como es la ley.
Yo no soy político, ni pretendo serlo, aun cuando considero que es éste uno de los temas preferidos por muchos, incluyéndome. La Política como Ciencia la veo necesaria y fructífera, la equiparo con el Civismo, la cultura y el derecho a todo tipo de defensa, incluso de permanencia. Es para mí como entiendo la Justicia y la razón en la aplicación de la misma tanto para los hombres, como para el mismo Estado Soberano, puesto que éste necesita de defensa y respaldo Jurídico, lo mismo que aquellos, para conservarse libre e independiente obrando en derecho y manteniendo las fuerzas que le componen de igual forma; de donde creo que si la actuación de tal o cual grupo político, llámese como se llame, revolucionario o no; viene en contra de la ley penal, civil, lo mismo que cualquiera otra sometida a la macro-ley que cobija y ordena a todos dentro del mismo Estado; esta obrando en contra de los mismos pilares fundamentales que soportan el peso de territorio y nación, los cuales en la medida que se quebrantan, por los actos punitivos a los cuales me refiero, se debilitan cada vez más hasta llegar a hacer que los elementos mencionados, territorio y nación, ósea nuestra Patria, nuestro Estado Soberano se derrumbe con ellos, desapareciendo bajo la catastrófica visión, dejando ha los hijos sobrevivientes sin amparo y por consiguiente convirtiéndoles en una nación apatria, errante e indefensa, por el único medio conocido y aceptado universalmente como es la ley.
Los artesanos toman la pieza que desean cambiar y le trabajan hasta darle la configuración que desean, la moldean, la arman, unen, pintan; cuando por fin obtienen aquello por lo cual suspiraban, se sonríen satisfechos, o mejor aun, orgullosos de haber podido crear algo con lo cual soñaron y que les brindo actividad sana para mostrar al mundo y obtener de éste su cooperación en la manufactura de otras y otras piezas similares.
Nuestra Nación, es una Nación compuesta por hombres ingeniosos, inteligentes y laboriosos que estamos aquí con la obligación de darle al Estado una sociedad que le integre y desarrolle para su propio bienestar, con la obligación de definir para siempre cual es el Estado que queremos para hoy y para el futuro; en caso de ser la definición algo así como violencia, destrucción y alteración a la ley, eso será, con un final impredecible. Si por el contrario queremos y trabajamos por la paz, el orden y la defensa del Estado como promotor de derechos fundamentales para su gente, también eso será, con la diferencia que esta vez si se puede predecir el final, un Estado reconocido, soberano, útil a todos, que muestra al mundo su gente tal y como en realidad es, bondadosa, trabajadora, capaz de mantener el consenso Juridico-politico que les soporta, hace fuertes y felices.
Nuestra Nación, es una Nación compuesta por hombres ingeniosos, inteligentes y laboriosos que estamos aquí con la obligación de darle al Estado una sociedad que le integre y desarrolle para su propio bienestar, con la obligación de definir para siempre cual es el Estado que queremos para hoy y para el futuro; en caso de ser la definición algo así como violencia, destrucción y alteración a la ley, eso será, con un final impredecible. Si por el contrario queremos y trabajamos por la paz, el orden y la defensa del Estado como promotor de derechos fundamentales para su gente, también eso será, con la diferencia que esta vez si se puede predecir el final, un Estado reconocido, soberano, útil a todos, que muestra al mundo su gente tal y como en realidad es, bondadosa, trabajadora, capaz de mantener el consenso Juridico-politico que les soporta, hace fuertes y felices.
Al hablar de Nación, estoy haciéndolo de todo un pueblo unido en la laboriosidad para el progreso de los servicios que hacen la vida más fácil, comenzando por la Justicia que reclamamos, más no somos capaces de dar ni a la Nación, ni tampoco al mismo Estado, por no encontrar la forma de otorgarla y hacerla cumplir dadas las marcadas diferencias que existen entre nuestra propia gente, con el agravante, entre otros, de los compromisos económicos bajo los cuales gobiernan quienes no deberían de tenerlos para realmente poder gobernar y dar al Estado, la administración que éste espera y a la Nación, la Justicia que reclama por el derecho que la ley les concede en igualdad de condiciones.
De aplicarse la norma de la igualdad y demostrar que existe una entelequia objetiva hacia la gente, merced al Gobierno y las demás instituciones que le componen, tendríamos otra cultura, tendríamos otro presente, el cual salvaría al Estado junto con su gente; ahora, nos vemos y nos sentimos iguales, tenemos otro presente, el de hacer, simplemente hacer paz, día tras día, hacer paz, hacer justicia por medio de una ley accesible y entendible para la Nación; someternos al consenso de la paz, por razonabilidad de todos, bajo la cual encontraremos cualquier cantidad de beneficios, frutos y tierras donde trabajar, donde arar en pos de dicha, de futuro, reconocidos merced a la virtud de la honradez de un pueblo que así lo ha preferido. Es nuestro único recurso como nacionales el garantizar la Justicia, no basada en la fe, sino por la confiabilidad que los hechos demuestran ante la seguridad en nosotros mismos para hacer, para reconstruir el Estado y la comunidad de hombres libres poseedores del gran tesoro de la vida en común, ósea, bajo un mismo nombre Colombia, identificada y ubicada dentro del contexto Hispanoamericano, mundial y lo más importante, Nacional. Esta es la única causa de nuestra existencia presente y futura; es la gran burbuja que nos permite viajar dentro del universo como seres humanos acompañados de plantas y rocas, autónomos e independientes, con algo en común, nuestra continua actividad por una subsistencia constructiva y pacifica.
El futuro, es el presente, no puede ser otra cosa diferente, es nuestro reconocimiento a la madures del amor por el mismo, según lo ha dictaminado la historia global, junto con el conjunto de estados vecinos y lejanos. Por el Estado y para el Estado es nuestro esfuerzo. El Gobierno, lo elige una gran mayoría que hoy comienza ha verse, comienza en unión ha luchar por el respeto, ha manifestarse convencida de que éste es la representación nuestra y aun más importante que esto, es la representación del Estado que queremos, donde habitamos libres, respetados, ponderados por amigos, vecinos y demarcados por los recursos que poseemos, cuidamos y apreciamos lo suficiente. El Gobierno, le administrará y proveerá a nacionales, en todo momento, de los Derechos Fundamentales por los cuales tiene razón de luchar.
Retomemos la idea del artesano, así, sin más, entendiendo que la Política es la herramienta o instrumento que permite elaborar la pieza deseada: la unión a un esfuerzo común con objetivos plurales, en la construcción de la nave inter-tempus, a prueba de fisuras, donde queremos estar ante la expansión del universo.
De aplicarse la norma de la igualdad y demostrar que existe una entelequia objetiva hacia la gente, merced al Gobierno y las demás instituciones que le componen, tendríamos otra cultura, tendríamos otro presente, el cual salvaría al Estado junto con su gente; ahora, nos vemos y nos sentimos iguales, tenemos otro presente, el de hacer, simplemente hacer paz, día tras día, hacer paz, hacer justicia por medio de una ley accesible y entendible para la Nación; someternos al consenso de la paz, por razonabilidad de todos, bajo la cual encontraremos cualquier cantidad de beneficios, frutos y tierras donde trabajar, donde arar en pos de dicha, de futuro, reconocidos merced a la virtud de la honradez de un pueblo que así lo ha preferido. Es nuestro único recurso como nacionales el garantizar la Justicia, no basada en la fe, sino por la confiabilidad que los hechos demuestran ante la seguridad en nosotros mismos para hacer, para reconstruir el Estado y la comunidad de hombres libres poseedores del gran tesoro de la vida en común, ósea, bajo un mismo nombre Colombia, identificada y ubicada dentro del contexto Hispanoamericano, mundial y lo más importante, Nacional. Esta es la única causa de nuestra existencia presente y futura; es la gran burbuja que nos permite viajar dentro del universo como seres humanos acompañados de plantas y rocas, autónomos e independientes, con algo en común, nuestra continua actividad por una subsistencia constructiva y pacifica.
El futuro, es el presente, no puede ser otra cosa diferente, es nuestro reconocimiento a la madures del amor por el mismo, según lo ha dictaminado la historia global, junto con el conjunto de estados vecinos y lejanos. Por el Estado y para el Estado es nuestro esfuerzo. El Gobierno, lo elige una gran mayoría que hoy comienza ha verse, comienza en unión ha luchar por el respeto, ha manifestarse convencida de que éste es la representación nuestra y aun más importante que esto, es la representación del Estado que queremos, donde habitamos libres, respetados, ponderados por amigos, vecinos y demarcados por los recursos que poseemos, cuidamos y apreciamos lo suficiente. El Gobierno, le administrará y proveerá a nacionales, en todo momento, de los Derechos Fundamentales por los cuales tiene razón de luchar.
Retomemos la idea del artesano, así, sin más, entendiendo que la Política es la herramienta o instrumento que permite elaborar la pieza deseada: la unión a un esfuerzo común con objetivos plurales, en la construcción de la nave inter-tempus, a prueba de fisuras, donde queremos estar ante la expansión del universo.
Hoo77

