DEL MERCADO Y
LOS FUTUROS
LOS FUTUROS
Añoro mi época universitaria, aquellos años maravillosos por razones muy simples: la primera, porque no volverán de forma real aunque si, con asiduidad, virtualmente. Otra razón seria la de las discusiones o tertulias académicas al lado de profesores y compañeros en donde cada uno expone una idea sobre asuntos actuales de la manera en la cual mejor pueda y quiera hacerlo. En estos días estaríamos con seguridad dándole al tema de la especulación financiera en los diferentes mercados de inversión, de valores y de servicios, aboliendo las definiciones para entrar directamente a la polémica con la meta de llegar a una conclusión sana y benéfica. En términos de mercado, a un precio de equilibrio entre lo ofrecido y lo demandado.
Al dirigir la inversión hacia los papeles cotizados en los mercados de valores en donde la especulación se da por definición se acepta el precio del oferente en un momento determinado aun cuando dicho precio se encuentre fuera del valor intrínseco de cualquier papel, llamase acción, bono, cdt, o cualquier otro, en el momento de la transacción efectuada en bolsa y sin importar las variaciones que dicho precio pueda presentar en el futuro inmediato esto es a muy corto, mediano o largo plazo. Sucede de igual manera con las mercancías dentro del mercado minorista y mayorista para entrega inmediata.
Cuando los mercantilistas comenzaron ha utilizar el dinero agregado al trueque que adelantaban, cambiaron radicalmente el comercio y la economía, dinamizada por aquel, que comenzó entonces con estudios mayores sobre las finanzas particulares y publicas, lo cual ante el paso del tiempo se ha venido convirtiendo en la Ciencia que como tal conocemos sin detener esos ajustes evolutivos para bien de la humanidad. Con el dinero se comenzaron a afinar las cuentas en general y el protagonismo del mismo fue tomando cada vez mayor importancia. Nos dimos cuenta que tener dinero costaba dinero y por tal razón era y es, absolutamente necesario invertirle para pagar sus propios costos además de crear un remanente justo con el fin de poder comprar bienes necesarios en la producción y muchas otras actividades necesarias en la vida cotidiana. A éste beneficio se le denomino interés y con éste nuevo elemento el dinero encareció su propia posición dentro el mercado, comenzó hacer mercado por si mismo según el tiempo de posesión, el riesgo y otros fundamentos.
Al seguir creciendo en la medida que le demandaban, fue creciendo al unísono su costo y su interés; igualmente la tecnología, las comunicaciones, los otros bienes y servicios, haciendo que los mercados se encuentren cada día más cerca, ávidos de nuevos productos no solamente de mercancías sino que también de nuevas inversiones, productos financieros, sobre las cuales atenuar la avaricia natural de los humanos; las tasas de interés se han revisado una y mil veces, de la misma forma que la aplicación de la misma: por adelantado, al vencimiento, trimestral, anual y así sucesivamente hasta crear nuevas alternativas, nuevas formas, nuevos productos, los de hoy y al tener los medios, también compro los de mañana formando las mesas de dinero y de comercio bajo el auspicio de los gobiernos regionales y sin tener en cuenta las consecuencias, desocializadas por completo, crueles y nefastas como se puede apreciar en casos concretos aun cuando el fin de generar beneficios económicos prime desde el punto de vista de la reinversión, fuente imprescindible para mantener el sistema andando.
Creado el mercado de los futuros, punto argüido en la historia de hoy, se creo con éste otro dragón de varias cabezas que apuntan en diferentes direcciones según la necesidad del apetito, que en ese momento, cada una de las mismas sienta. Es como si ese monstruo, tan grande como el globo mas grande que jamás hayamos imaginado, se peleará con sigo mismo para encontrar la manera de alimentarse hasta quedar harto, puesto que además de tener varias cabezas debe de tener varios estómagos capaces de digerir los nutrientes necesarios a su tamaño monumental. Lo antagónico del suceso es la cantidad de riqueza igualmente creada por las ventas de mercancías futuras, el aumento positivo del mercado laboral, mayor cantidad de puestos de trabajo, mejores salarios, control de cultivos en cuanto localización, cantidades y autosuficiencia en apoyo a la balanza comercial. Pero el monstruo es demasiado grande en comparación a los beneficios que son demasiado pequeños y así seguirán siéndolo mientras no se encuentren las normas que regularicen una competencia justa (mercado perfecto) entre la necesidad real y la oferta, igualmente real en el mercado de la energía, los alimentos y las materias primas.
En cuanto a la energía se refiere, la gran desestabilizadora, puedo anotar que no existe, por fortuna y plausiblemente hasta ahora, aparte del petróleo, contratos futuros asegurando un precio sobre una entrega determinada y la razón es simple: los compradores, que somos muchísimos, negociamos directamente con los distribuidores, que son pocos, se trata de un oligopolio convenido, si me lo permiten, bajo circunstancias justas. Tanto los distribuidores de energía como los generadores de la misma son empresas, algunas de las cuales cotizan sus acciones en las Bolsas de Valores respectivas, que cuentan con programas de investigación y expansión predeterminados.
Mientras, los consumidores demandantes de gasolina, principal producto final obtenido con la refinación del petróleo, que también somos muchísimos no podemos negociar directamente con los distribuidores de ésta, ni mucho menos con los productores, o las refinerías. Las circunstancias del mercado, obedecen exclusivamente a la demanda estimada, no son justas en cuanto sus propios costos de producción y la negociación esta basada en entregas futuras; es cuando el monstruo adragonado se estremece por completo y se materializa aquello antes dicho: sin tener en cuenta las consecuencias desocializadas por completo, crueles y nefastas. En cuanto lo de la demanda agregada puedo decir que se trata de un concepto puramente subjetivo de mi parte, un subproducto, un apéndice de la demanda real, creado para continuar alimentando al monstruo que quiere devorarlo todo y del cual me valgo para graficar la asechanza de situación tan peligrosa.
Entonces unos pocos de los caballeros, los san jorges y los valientes, convocados por el príncipe ante la emergencia de esta historia nos ponemos a trabajar: analice en primera medida las causas del suceso; la oferta, la demanda, los contratos. Seguí con rigurosidad el movimiento de los precios, la convocatoria de las reuniones de emergencia entre unos y otros y algunos otros aspectos encontrados en las cifras reportadas a diario. Consulte otras opiniones libres; calme la curiosidad en cuanto los tipos o calidades extraídas y comercializadas: el Brent; el WTI; el Dubai. Así mismo, trato de dar explicación por medio de la conclusión en lo expuesto; al inicio de la OTC, los “commodity” por fuera de las regulaciones estandarizadas por la CFTC, Foreign Currency Trading (Forex) Fraud; dándome perfectamente cuenta de la premisa, como lo podría hacer cualquiera que se tomase el trabajo de analizar los mismos hechos:
Que la demanda real es autentica, los consumidores existen, las existencias calculadas deben mantenerse y el costo de la exploración, incluyendo la de productos sustitutos y nuevos, mantenerse.
Que la demanda real debería ser igual a los factores, igualmente reales – existentes, que la crean. Por consiguiente el precio final del ítem aumentará proporcionalmente a ésta, solamente si los factores señalados se incrementan de una manera igual, ósea proporcionada.
Al darse un desajuste significativo y material entre una y otra deben de existir razones objetivas para ello. La cantidad de barriles de crudo negociados a futuro, debería de ser igual a los compromisos de entrega para la misma fecha futura ante los compromisos contratados de los productores, miembros o no de la OPEP.
De donde el publico en general, gobiernos locales y consumidores finales, tendrían conocimiento pleno sobre la autoría legal de los contratos negociados a futuro, incluyendo a los contratantes y responsables de esas cantidades negociadas. El endoso de los mismos contratos se limitará a favor de aquellas entidades financieras especializadas, vigiladas y con el poder suficiente de hacer uso del producto que compran por medio del endoso que ojala no existiese sino en caso de eminente necesidad.
Por ultimo, se desglosa de este análisis libre, el papel desconocido hasta ahora, que las entidades dedicadas a la defensa de los Derechos Fundamentales hayan adoptado al respecto. Estimo que dentro de éste papel bien podría darse prioridad a la necesidad de instaurar normas de aceptación general en reconocer el crudo y seguramente algunos otros productos, como un bien primordial – estabilizador, bajo el cual los Derechos Humanos se vulneran fácilmente ocasionando todo lo contrario, la desestabilización general del sistema poniéndole gravemente en peligro, al igual que a los derechos básicos de las personas.
© Hoo77
Bogotá
Al dirigir la inversión hacia los papeles cotizados en los mercados de valores en donde la especulación se da por definición se acepta el precio del oferente en un momento determinado aun cuando dicho precio se encuentre fuera del valor intrínseco de cualquier papel, llamase acción, bono, cdt, o cualquier otro, en el momento de la transacción efectuada en bolsa y sin importar las variaciones que dicho precio pueda presentar en el futuro inmediato esto es a muy corto, mediano o largo plazo. Sucede de igual manera con las mercancías dentro del mercado minorista y mayorista para entrega inmediata.
Cuando los mercantilistas comenzaron ha utilizar el dinero agregado al trueque que adelantaban, cambiaron radicalmente el comercio y la economía, dinamizada por aquel, que comenzó entonces con estudios mayores sobre las finanzas particulares y publicas, lo cual ante el paso del tiempo se ha venido convirtiendo en la Ciencia que como tal conocemos sin detener esos ajustes evolutivos para bien de la humanidad. Con el dinero se comenzaron a afinar las cuentas en general y el protagonismo del mismo fue tomando cada vez mayor importancia. Nos dimos cuenta que tener dinero costaba dinero y por tal razón era y es, absolutamente necesario invertirle para pagar sus propios costos además de crear un remanente justo con el fin de poder comprar bienes necesarios en la producción y muchas otras actividades necesarias en la vida cotidiana. A éste beneficio se le denomino interés y con éste nuevo elemento el dinero encareció su propia posición dentro el mercado, comenzó hacer mercado por si mismo según el tiempo de posesión, el riesgo y otros fundamentos.
Al seguir creciendo en la medida que le demandaban, fue creciendo al unísono su costo y su interés; igualmente la tecnología, las comunicaciones, los otros bienes y servicios, haciendo que los mercados se encuentren cada día más cerca, ávidos de nuevos productos no solamente de mercancías sino que también de nuevas inversiones, productos financieros, sobre las cuales atenuar la avaricia natural de los humanos; las tasas de interés se han revisado una y mil veces, de la misma forma que la aplicación de la misma: por adelantado, al vencimiento, trimestral, anual y así sucesivamente hasta crear nuevas alternativas, nuevas formas, nuevos productos, los de hoy y al tener los medios, también compro los de mañana formando las mesas de dinero y de comercio bajo el auspicio de los gobiernos regionales y sin tener en cuenta las consecuencias, desocializadas por completo, crueles y nefastas como se puede apreciar en casos concretos aun cuando el fin de generar beneficios económicos prime desde el punto de vista de la reinversión, fuente imprescindible para mantener el sistema andando.
Creado el mercado de los futuros, punto argüido en la historia de hoy, se creo con éste otro dragón de varias cabezas que apuntan en diferentes direcciones según la necesidad del apetito, que en ese momento, cada una de las mismas sienta. Es como si ese monstruo, tan grande como el globo mas grande que jamás hayamos imaginado, se peleará con sigo mismo para encontrar la manera de alimentarse hasta quedar harto, puesto que además de tener varias cabezas debe de tener varios estómagos capaces de digerir los nutrientes necesarios a su tamaño monumental. Lo antagónico del suceso es la cantidad de riqueza igualmente creada por las ventas de mercancías futuras, el aumento positivo del mercado laboral, mayor cantidad de puestos de trabajo, mejores salarios, control de cultivos en cuanto localización, cantidades y autosuficiencia en apoyo a la balanza comercial. Pero el monstruo es demasiado grande en comparación a los beneficios que son demasiado pequeños y así seguirán siéndolo mientras no se encuentren las normas que regularicen una competencia justa (mercado perfecto) entre la necesidad real y la oferta, igualmente real en el mercado de la energía, los alimentos y las materias primas.
En cuanto a la energía se refiere, la gran desestabilizadora, puedo anotar que no existe, por fortuna y plausiblemente hasta ahora, aparte del petróleo, contratos futuros asegurando un precio sobre una entrega determinada y la razón es simple: los compradores, que somos muchísimos, negociamos directamente con los distribuidores, que son pocos, se trata de un oligopolio convenido, si me lo permiten, bajo circunstancias justas. Tanto los distribuidores de energía como los generadores de la misma son empresas, algunas de las cuales cotizan sus acciones en las Bolsas de Valores respectivas, que cuentan con programas de investigación y expansión predeterminados.
Mientras, los consumidores demandantes de gasolina, principal producto final obtenido con la refinación del petróleo, que también somos muchísimos no podemos negociar directamente con los distribuidores de ésta, ni mucho menos con los productores, o las refinerías. Las circunstancias del mercado, obedecen exclusivamente a la demanda estimada, no son justas en cuanto sus propios costos de producción y la negociación esta basada en entregas futuras; es cuando el monstruo adragonado se estremece por completo y se materializa aquello antes dicho: sin tener en cuenta las consecuencias desocializadas por completo, crueles y nefastas. En cuanto lo de la demanda agregada puedo decir que se trata de un concepto puramente subjetivo de mi parte, un subproducto, un apéndice de la demanda real, creado para continuar alimentando al monstruo que quiere devorarlo todo y del cual me valgo para graficar la asechanza de situación tan peligrosa.
Entonces unos pocos de los caballeros, los san jorges y los valientes, convocados por el príncipe ante la emergencia de esta historia nos ponemos a trabajar: analice en primera medida las causas del suceso; la oferta, la demanda, los contratos. Seguí con rigurosidad el movimiento de los precios, la convocatoria de las reuniones de emergencia entre unos y otros y algunos otros aspectos encontrados en las cifras reportadas a diario. Consulte otras opiniones libres; calme la curiosidad en cuanto los tipos o calidades extraídas y comercializadas: el Brent; el WTI; el Dubai. Así mismo, trato de dar explicación por medio de la conclusión en lo expuesto; al inicio de la OTC, los “commodity” por fuera de las regulaciones estandarizadas por la CFTC, Foreign Currency Trading (Forex) Fraud; dándome perfectamente cuenta de la premisa, como lo podría hacer cualquiera que se tomase el trabajo de analizar los mismos hechos:
Que la demanda real es autentica, los consumidores existen, las existencias calculadas deben mantenerse y el costo de la exploración, incluyendo la de productos sustitutos y nuevos, mantenerse.
Que la demanda real debería ser igual a los factores, igualmente reales – existentes, que la crean. Por consiguiente el precio final del ítem aumentará proporcionalmente a ésta, solamente si los factores señalados se incrementan de una manera igual, ósea proporcionada.
Al darse un desajuste significativo y material entre una y otra deben de existir razones objetivas para ello. La cantidad de barriles de crudo negociados a futuro, debería de ser igual a los compromisos de entrega para la misma fecha futura ante los compromisos contratados de los productores, miembros o no de la OPEP.
De donde el publico en general, gobiernos locales y consumidores finales, tendrían conocimiento pleno sobre la autoría legal de los contratos negociados a futuro, incluyendo a los contratantes y responsables de esas cantidades negociadas. El endoso de los mismos contratos se limitará a favor de aquellas entidades financieras especializadas, vigiladas y con el poder suficiente de hacer uso del producto que compran por medio del endoso que ojala no existiese sino en caso de eminente necesidad.
Por ultimo, se desglosa de este análisis libre, el papel desconocido hasta ahora, que las entidades dedicadas a la defensa de los Derechos Fundamentales hayan adoptado al respecto. Estimo que dentro de éste papel bien podría darse prioridad a la necesidad de instaurar normas de aceptación general en reconocer el crudo y seguramente algunos otros productos, como un bien primordial – estabilizador, bajo el cual los Derechos Humanos se vulneran fácilmente ocasionando todo lo contrario, la desestabilización general del sistema poniéndole gravemente en peligro, al igual que a los derechos básicos de las personas.
© Hoo77
Bogotá


