RING
Ring… escuchaba repicar al odioso aparato telefónico e imaginando que estarías en una de tus tertulias. De pronto escuche tu aló ~pensé que no contestarías, aunque insisto, (el dialogo, monologo, continua hasta pasados unos minutos) dime algo, cualquier cosa~ continúe diciendo ~excepto que te marchas, que no te tendré cerca hasta “dentro de un futuro no muy próximo” como lo dices con esa actitud que tanto te embellece, lo digo muy en serio, “teacher” continua con lo tuyo es un goce, no puedes postergar indefinidamente lo vital, lo esencial en las mañanas claras que encierran la alegría de cuando te escuchamos superando la complicación en la simpleza de lo puro. No puedes hacerlo, no puedes~
La lectura que mas disfruto es aquella en la cual al terminar un párrafo tengo que repetirle varias veces, unas porque no le entiendo, otras por gusto, por retardarle, por no querer terminar con cuanto leo, es algo así como una de esas historias precisas oportunas y justas al momento, al tedio y al hastió, que no se quiere terminar. Son historias que nos transportan lejos y cuidan hasta encontrar una nueva, entonces como no siempre se cuenta con otra de esas pasiones literarias, acudimos a la prensa escrita que en ocasiones nos orienta aparte de ilustrarnos y culturizarnos en mínimas proporciones sobre temas complejos y extensos; es solo entonces cuando ésta, la prensa escrita, encuentra el lugar en donde debe de estar ubicada, y los opúsculos convierten el ocio en aulas donde se tratan signaturas necesarísimas para entender mejor el diario transcurrir acogiéndonos al presente con ahincó. Creo con firmeza, en ir con la opinión, más allá de lo ritualmente común.
~Mejor así, no digas nada, no quiero pensar que eres narcisista ni tampoco que no quieres utilizar tu tiempo, dándole a cada valor personal cuanto éste realmente necesita y se le puede brindar, el fin nunca llega, la última copa nunca se sirve y pienso que en la forma que, para el desahogo de la melancolía y de los sueños la palabra es lo ideal, para la incomprensión el amor es el remedio: el humo se disipa, el caos se tolera con facilidad, a los grupos se les puede aplaudir y el verde gozar a plenitud. Los lagos se encuentran a la vuelta de la esquina y las nubes en toda su amplitud, formaran colores y figuras que tan solo aquellos bien aventurados pueden apreciar reconociendo la fugaz magnitud de la dicha~
Si por aquello de la época de fin del año alguien me preguntase cuales podrían ser mis vaticinios para el año nuevo, sin dudar respondería: en lo económico, el ahorro familiar redundara para bien. En lo familiar, se reforzaran los lazos de amistad disipando dudas y malos entendidos. La ilusión del amor se mantendrá en primera línea iluminando la paz y el equilibrio. Vendrán goles victoriosos con clasificaciones importantes porque ese es el deseo de todos para comenzar a creer verdaderamente en la camiseta y que los triunfos siembran felicidad general.
©Hoo77
Diciembre del 2011

