DEL CAJÓN DE
LAS FANTASÍAS
Al finalizar el año del 2011 se quedó dentro de la bandeja
de salida del correo un mensaje que no
se publicó, dirigido a mi familia, seguidores del sitio y amigos en general.
Por tratarse de los deseos de felicidad y prosperidad expresados hacia el nuevo
año, hoy le corroboro. Felicidades para
todos.
Comenzando la edición de hoy tenía la duda del tema, puesto que son muchos los asuntos por tratar,
que se tienen dentro del cajón de las fantasías de asuntos ineludibles. Alguno
de ellos se enfocaba hacia la estructuración de un medio periodístico escrito,
sus ramas principales, eje, modo y por supuesto la consolidación. Otra
alternativa pudo ser la del medio de opinión, o noticioso, acusador y
fiscal de los sucesos denunciados y
generales. Así racionalice algunas otras desechándoles por la simple razón del
querer permanecer al lado de la
escritura elaborada como borrador de una obra final, utilizarle a manera
de tapiz que cubra el panorama de lo indebido,
llevándonos a la sublimidad de la belleza en cuanto al arte se refiere.
Y que mejor para ello que imaginar una convivencia ecuánime entre todos los
componentes de la comunidad. Imposible, el paraíso perdió su gracia cuando la
culebra se apodero de éste.
En estos días he recordado con frecuencia a aquellos que
admiro por entregar su vida activa a una
labor, sobresaliendo en la misma gracias a esta persistencia, y como algunos otros profesionales, en
diferentes campos, erran el camino al transmutar a cuanto seguramente se
considera superior por una u otra razón, aparte del instinto. De lo dicho al
hecho, existe un largo camino por recorrer, lo vemos en todas partes con
frecuencia, cuando se cambia del carril derecho al izquierdo, o lo contrario.
Sucede en todos los ámbitos: en el
privado y en el público, de teórico a gestor, de legislador a
tecnócrata. Entonces viene lo inevitable y los dientes afilados de los propios
pupilos dan buena cuenta de las operaciones, que con muy buena voluntad trata
de adelantar aquel que dejo atrás una
silla efectiva, en planteamientos, cambiándole por otra incierta en las
conclusiones de la gestión. No obstante siempre se verán excepciones y las
alianzas, al igual que el fortalecimiento en las tenazas existentes, no tardan en ofrecer los frutos esperados.
Supongo que cuando Dios cerró el paraíso por haberse
apoderado de éste la serpiente, no se entero de la acumulación de trabajo que
se formaba cuesta abajo. Él nos bendiga.
© Hoo77
Febrero del 2012

