10 ene 2013

DE LA ACTUALIDAD





Cupido de siempre


Antes Dios mitológico que aun hoy es el personaje invocado comúnmente en los asuntos del corazón por tirios y troyanos. A éste personaje y a las flechas que él dispara le debemos toda clase de historias, con toda clase de finales en la mayoría felices, puesto que cuando el amor lucha por su realización, siempre triunfa con contadas excepciones al igual que la aquí narrada y deducida de los acontecimientos que proyecta la vida cotidiana.    

Me gusta quien habla directo y dice de frente cuanto tenga por decir, en el sentido que tenga a bien hacerlo. No se trata de herir, mejor de hacer caer en la cuenta, diferenciando situaciones, que el tiempo no se detiene; saber utilizarle, proyectarle viviendo cada instante como si fuese irrepetible, inolvidable, el último momento fugas de dicha, experimentando el amor eterno antes de tener la certeza que éste no regresará.

Al recordar a mis hijos, a los hijos de mis hermanos y los jóvenes cercanos, me pregunto de donde acá esa diferencia de pensamiento sobre la realidad de la existencia. ¿Acaso los “viejos” no fuimos alguna vez jóvenes soñadores del mañana? ¿Acaso ellos, ensimismados con su irresponsabilidad de super jóvenes, menores por generación que nosotros no corren incertidumbre alguna ante el albur de una mañana nueva soleada y fresca?  Al entenderlo, al entender la razón de la brecha diferencial entre las generaciones quizás nos permita acercarnos, para comprender mejor lo importante de la edad la sensatez y el gobierno, convirtiendo así lo suntuario en irrelevante dándole paso a esa única y valida verdad.   

Ahí es cuando nace el inconformismo verdaderamente y no con  la pubertad de los niños mayores que de a poco maduran  como hasta hoy se cree, llegando al entendimiento personal y por añadidura de las circunstancias que les rodean, a la estabilidad de los sueños albergados sin reparar algunos, en lo pendiente de ello a causa de aquel inconformismo que antes amamos y hoy podríamos extrañar con el anhelo y la fuerza de antes. Ahora no podemos ser rebeldes con la vida, quizás con la muerte y antes con la carencia del amor, de las flechas de Cupido en la existencia de viejos y jóvenes y los valores construidos por los unos y los otros.   

GH
© Hoo77 & la vida cotidiana
Donde el romanticismo también cuenta
Enero 2013